La orina también derrite el campamento base del Everest

La orina también derrite el campamento base del Everest

El campamento base del Everest, ese punto de reunión a más de 5,000 metros de altura donde cientos de alpinistas se preparan antes de intentar llegar a la cima de la montaña más alta del mundo, está derritiéndose. Y según una investigación reciente, parte de la culpa la tiene algo que nadie esperaría: la orina humana.

El estudio calcula que, entre la temporada de ascensos, los miles de escaladores y guías (sherpas, expertos locales que acompañan y apoyan las expediciones) que se congregan ahí generan más de 6,000 litros de orina cada día. Esa cantidad de líquido, sumada al calor corporal y a la actividad humana constante en la zona, estaría acelerando el deshielo del permafloor, es decir, el suelo que normalmente permanece congelado todo el año.

El hallazgo pone sobre la mesa un problema poco discutido: el turismo de montaña de alto perfil, con miles de personas acampando semanas enteras en el mismo sitio, deja una huella ambiental que va más allá de la basura visible. En un ecosistema tan frágil como el del Everest, hasta los desechos corporales cotidianos pueden tener un impacto medible en el paisaje.

Si te interesa conocer más detalles de este estudio y sus implicaciones para el futuro del campamento base, te invitamos a leer la nota completa en The New York Times.

Imagen: Onasill – Bill Badzo – 149 Million Views – Thank Y, BY-NC-SA 2.0 (vía Openverse).