El río Colorado, que abastece de agua a unas 40 millones de personas en el oeste de Estados Unidos, atraviesa una crisis cada vez más profunda por el cambio climático, la sobreexplotación y años de sequía. Ante esto, la Oficina de Reclamación de Estados Unidos anunció un plan que obligará a California, Nevada y Arizona a reducir en conjunto 1.25 millones de acre-pies de agua (unos 1,540 millones de metros cúbicos) al año durante los próximos dos años, una cantidad equivalente a llenar más de 600 mil albercas olímpicas.
La medida ya genera roces: Nevada demandó al Departamento del Interior y a la propia Oficina de Reclamación, pues teme que la región de Las Vegas no pueda cubrir sus necesidades básicas si se le exige absorber recortes de hasta 70% en la próxima década. Mientras tanto, ciudades pequeñas como Cave Creek, cerca de Phoenix, ya han limitado su crecimiento y reactivado pozos antiguos para sobrevivir, y Phoenix podría perder por primera vez parte de su suministro industrial y doméstico.
Los dos embalses más grandes del país, el lago Mead y el lago Powell, registraron mínimos históricos este mes, al igual que otros ocho depósitos que abastecen a agricultores desde Nuevo México hasta Wyoming. Aunque se espera que el fenómeno de El Niño traiga humedad a la región, los expertos advierten que no bastará para revertir décadas de sequía.
Si quieres conocer más detalles sobre esta crisis hídrica, te invitamos a leer la nota original en pbs.org.
Imagen: Ben Amstutz, BY-NC-ND 2.0 (vía Openverse).
