Durante la infancia, el asma afecta más a los niños que a las niñas, y con síntomas más severos. Pero algo cambia con la pubertad: en la edad adulta, la situación se invierte por completo. Según reporta National Geographic, alrededor de una de cada 10 mujeres adultas en Estados Unidos vive con asma, casi el doble que los hombres, y ellas tienen más probabilidades de terminar en urgencias u hospitalizadas por crisis asmáticas.
Para colmo, ciertos tipos de asma más comunes en mujeres simplemente no responden bien a los tratamientos tradicionales, como los inhaladores con esteroides. Los síntomas incluso pueden empeorar o mejorar según la etapa del ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia, lo que sugiere que las hormonas femeninas, como el estrógeno, juegan un papel clave en la inflamación de las vías respiratorias.
Expertas consultadas por la publicación explican que esta brecha no es exclusiva del asma, sino que refleja un problema histórico: durante décadas, la mayoría de los ensayos clínicos para tratamientos respiratorios se hicieron principalmente con hombres. Todo cambió en 2016, cuando los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos implementaron una política que obliga a considerar el sexo como variable biológica en las investigaciones.
Otros factores también influyen, como diferencias genéticas, el tamaño de las vías respiratorias y la exposición a irritantes, ya que las mujeres suelen estar más en contacto con humos de cocina y productos de limpieza. Si quieres conocer todos los detalles de esta investigación, te recomendamos leer la nota completa en National Geographic.
Fuente: Why Asthma Is Worse for Women (nationalgeographic.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: where are the joneses, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
