En una esquina de Puget Sound, la bahía que baña las costas del estado de Washington, en Estados Unidos, se vive una carrera contra el tiempo. Tribus originarias de la región y equipos de científicos se han unido para tender trampas masivas y frenar el avance del cangrejo verde europeo, una especie invasora que amenaza con desatar un desastre ecológico en la zona.
Este crustáceo, originario de las costas atlánticas de Europa, tiene fama de ser un depredador voraz y muy adaptable. Donde logra establecerse, suele desplazar a especies nativas, destruir los pastos marinos que sirven de refugio a peces jóvenes y afectar directamente la pesca de mariscos, una actividad de gran valor económico y cultural para las comunidades que dependen de las aguas de Puget Sound.
Por eso, la urgencia del operativo no es exagerada: entre más tiempo pase sin control, más difícil y costoso resulta después revertir el daño. Las tribus locales, que históricamente han cuidado estos ecosistemas costeros, trabajan codo a codo con biólogos e investigadores para monitorear el avance de la especie y retirar la mayor cantidad posible de ejemplares antes de que su población se salga de control.
Este tipo de invasiones biológicas se han vuelto cada vez más comunes en distintas partes del mundo, muchas veces relacionadas con cambios en las condiciones del océano. Si te interesa conocer a detalle cómo se está organizando esta respuesta y qué está en juego para la región, te invitamos a leer la nota original en The New York Times.
Fuente: Racing to Contain Invasive Green Crabs in Puget Sound (rss.nytimes.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: WClarke, BY-SA 4.0 (vía Openverse).
