En Ohio, Estados Unidos, el manejo de las aguas residuales que deja el fracking —la técnica de extracción de gas y petróleo mediante la inyección de agua, arena y químicos a alta presión en el subsuelo— se está convirtiendo en un tema central de la contienda por la gubernatura del estado.
De acuerdo con una nota publicada por The New York Times, la candidata demócrata al cargo respaldó públicamente nuevas restricciones para la disposición de este tipo de desechos tóxicos, específicamente en los alrededores de un pequeño pueblo que ha resultado severamente afectado por esta práctica.
La aspirante también exigió que las autoridades realicen una «investigación a fondo» sobre los riesgos que representa para la salud de los habitantes y el medio ambiente el almacenamiento y disposición de estas aguas contaminadas, las cuales suelen contener metales pesados, sales y otros compuestos peligrosos que quedan como remanente del proceso de fracturación hidráulica.
Aunque el reporte original no detalla el nombre específico del pueblo ni todos los pormenores de la propuesta, sí deja claro que el asunto ya forma parte de la agenda de campaña, en un estado donde la industria energética tiene fuerte presencia y donde las comunidades cercanas a los pozos han manifestado preocupación por posibles contaminaciones de agua y suelo.
Si quieres conocer más detalles sobre este caso y su impacto político en Ohio, te invitamos a leer la nota completa en el sitio de The New York Times.
Fuente: Toxic Fracking Waste Becoming a Political Issue in Ohio (rss.nytimes.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: Public Herald, BY-NC-ND 2.0 (vía Openverse).
