El Banco de Japón (BOJ) decidió este viernes subir su tasa de interés principal de 1% a 1.25%, el nivel más alto que se ha visto en el país desde 1995. Se trata de un movimiento que los mercados ya esperaban y que forma parte de un giro que la institución inició en 2024, cuando la tasa estaba en terreno negativo, en menos 0.1%. Desde entonces, el banco central japonés ha subido las tasas en seis ocasiones a lo largo de dos años y medio, buscando acercarse a los niveles que manejan otras economías importantes.
Este ajuste no ocurre de manera aislada: se suma a una tendencia mundial en la que los bancos centrales están encareciendo el crédito para frenar la inflación, impulsada en buena parte por el alza en los precios de la energía derivada del conflicto en Irán. Apenas esta semana, la Reserva Federal de Estados Unidos subió su tasa por primera vez en más de tres años, y el Banco Central Europeo hizo lo propio a principios de mes.
Japón enfrenta varios frentes complicados: un yen debilitado, precios al alza y una fuerza laboral que se reduce con el tiempo. Aunque la inflación bajó ligeramente en agosto a 1.7%, sigue cerca de la meta del 2% que se ha fijado el banco. Vale la pena recordar que Japón vivió cerca de tres décadas con inflación muy baja o incluso deflación, así que este escenario de precios en aumento es relativamente nuevo para el país.
La debilidad del yen también ha sido motivo de preocupación: en agosto, Japón y Estados Unidos intervinieron juntos para frenar su caída después de que la moneda tocara un mínimo de 40 años, la primera acción conjunta de este tipo desde el terremoto y tsunami de 2011.
Si quieres conocer todos los detalles de esta decisión y sus implicaciones, te invitamos a leer la nota original de la BBC.
Fuente original
feeds.bbci.co.uk
Leer la nota original: Japan raises interest rate to new 31-year high to curb rising prices
Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: kmf164, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
