Hace unos 600 años, Chan Chan era una ciudad enorme en la costa norte de Perú, capital del poderoso imperio chimú. Llegó a ser la urbe más grande de América, con casi 13 kilómetros (ocho millas) de extensión, canales de riego sofisticados y talleres de artesanos expertos en trabajar oro y plata. La ciudad floreció entre los años 900 y 1470 d.C., hasta que fue conquistada por los incas.
Ahora, un equipo de arqueólogos anunció un hallazgo excepcional: tumbas que nunca habían sido saqueadas, algo muy raro porque desde la época colonial casi todas las plataformas funerarias chimú fueron destruidas por buscadores de tesoros. El descubrimiento, dado a conocer por el Ministerio de Cultura de Perú, se dio dentro de Utzh An, uno de los diez grandes palacios de Chan Chan.
En el sitio se encontraron 38 esqueletos, junto con cerámica, tocados, collares de cuarzo y conchas, además de dos hachas y herramientas de cobre: las primeras armas chimú documentadas hasta ahora. Muchos cuerpos tenían la cabeza cubierta con cinabrio, un mineral asociado con lo sagrado. En una cámara central se halló a una sola persona, posiblemente un sacerdote o figura religiosa importante, acompañada de objetos de metal.
Según los especialistas, este entierro recuerda las tumbas de élite de la cultura moche, antecesora de los chimú, donde los personajes importantes eran sepultados junto a sirvientes sacrificados. Los expertos coinciden en que este hallazgo ayudará a comprender mejor cómo gobernaba y vivía la élite de uno de los imperios más fuertes de la historia peruana.
Si quieres conocer todos los detalles de esta excavación, te invitamos a leer la nota original en National Geographic.
Fuente: Unlooted Tombs Shed Light on the Incan Empire's Greatest Rivals (nationalgeographic.com).
Imagen: A.Davey, BY-NC-ND 2.0 (vía Openverse).
