El 16 de junio de 2023, casi a un kilómetro y medio bajo la superficie terrestre (unos 1.6 kilómetros), un detector ubicado en el Laboratorio Subterráneo Sanford, en Dakota del Sur, registró un choque diminuto entre partículas. El 1 de septiembre, un equipo de físicos anunció que existe un 99.5% de probabilidad de que esa colisión haya sido provocada por algo jamás observado: una partícula de materia oscura, específicamente del tipo conocido como WIMP (Partícula Masiva de Interacción Débil, por sus siglas en inglés).
La materia oscura es esa sustancia invisible que, según los científicos, mantiene unido al cosmos y representa el 85% de toda la materia del universo. No emite ni refleja luz, así que nunca se ha detectado de forma directa; su existencia se infiere por sus efectos gravitacionales, como la forma en que curva la luz de las galaxias o evita que las estrellas y galaxias se desintegren.
El detector LUX-ZEPLIN, blindado con varias capas para reducir el ruido de fondo, fue el encargado de captar esta posible señal. Sin embargo, los propios investigadores piden cautela: experiencias pasadas con otros experimentos generaron falsas esperanzas similares. Se necesitan más datos para confirmar si realmente se trata de la primera evidencia sólida de una partícula de materia oscura, tras casi un siglo de búsqueda.
Si quieres conocer todos los detalles científicos detrás de este hallazgo, te invitamos a leer la nota original en National Geographic.
Fuente: Did Scientists Just Spot Dark Matter? (nationalgeographic.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: SLAC National Accelerator Laboratory, BY-NC-SA 2.0 (vía Openverse).
