El fin de semana pasado, soldados amotinados tomaron una base militar estratégica en Niamey, capital de Níger. Para recuperar el control, la junta militar que gobierna el país recurrió de nuevo a su aliado más cercano: Rusia. Fuerzas del Africa Corps, el grupo militar que depende directamente del Ministerio de Defensa ruso (y que sustituyó al polémico Grupo Wagner), apoyaron a las tropas leales hasta retomar la base aérea del aeropuerto internacional Diori Hamani.
Analistas consultados por la BBC señalan que este episodio confirma algo cada vez más evidente: el papel de Rusia en el Sahel —región africana que incluye Níger, Malí y Burkina Faso— ya no se limita a combatir a los grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico, sino que se ha convertido en un salvavidas político para los gobiernos militares que tomaron el poder mediante golpes de Estado, como ocurrió en Níger en 2023.
Sin embargo, esa protección tiene límites. Pese a la presencia rusa, la insurgencia yihadista sigue activa y ha dejado numerosas bajas entre las fuerzas de seguridad nigerinas, lo que ha generado descontento dentro del propio ejército, uno de los detonantes del reciente motín.
Te invitamos a leer la nota completa de la BBC para conocer más detalles sobre el papel de Rusia en la región.
Fuente: Is Russia proving better at protecting friends than fighting enemies in West Africa? (feeds.bbci.co.uk). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: U.S. Army HQ-101ABN by Sgt. Khalan Moore.
