Joyce Thomas, una enfermera jubilada de 78 años, contó a la BBC que no puede comer ni dormir desde que el gobierno sueco le notificó que debe abandonar el país donde ha vivido durante 22 años. Thomas se mudó a Suecia junto con su esposo, quien falleció de cáncer hace tres años y está enterrado ahí. Ahora ella también podría perder el contacto cercano con su hijo y sus nietos.
El problema surgió porque, tras el Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea en 2020), los ciudadanos británicos dejaron de tener automáticamente derecho de residencia en países como Suecia. Debían solicitar formalmente ese estatus antes de que terminara el periodo de transición, el 31 de diciembre de 2021. Thomas asegura que ella y su esposo nunca supieron de este trámite y que se enteraron hasta 2023, cuando intentó reingresar al país.
Después de varias apelaciones rechazadas, las autoridades migratorias suecas le fijaron el pasado martes como fecha límite para salir voluntariamente. Sus abogados siguen luchando contra la deportación. Según datos de Eurostat, entre 2021 y 2025 casi 2,500 británicos recibieron órdenes de salir de Suecia, la cifra más alta entre los países de la Unión Europea.
El ministro sueco de Migración dijo que revisarán si existen medidas para facilitar estos casos, aunque no se refirió directamente al de Thomas. Te invitamos a leer la nota completa en la BBC para conocer más detalles de esta historia.
Fuente: British widow faces deportation from Sweden after 22 years (feeds.bbci.co.uk). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: jvoves, BY-NC-SA 2.0 (vía Openverse).
