En agosto del año 29 antes de Cristo, Octavio —el hijo adoptivo de Julio César y futuro emperador Augusto— organizó un desfile triunfal de tres días en Roma para celebrar su victoria sobre Marco Antonio y Cleopatra, además de la conquista de Egipto. Entre los ‘trofeos’ que exhibió ante miles de romanos no estaba Cleopatra, quien ya había muerto, sino dos de sus hijos: los gemelos Cleopatra Selene y Alejandro Helios, de apenas diez años.
Según relatan National Geographic con base en los historiadores antiguos Suetonio y Dion Casio, Octavio en realidad quería capturar viva a la reina egipcia y hasta mandó buscar encantadores de serpientes para intentar salvarla después de que ella se quitó la vida con el veneno de un áspid. Al no poder pasearla encadenada, usó a sus hijos para mandar un mensaje de poder: cargaron una figura de Cleopatra en un carro mientras los niños caminaban detrás, bajo el calor sofocante del verano romano.
Pero ese desfile humillante no fue el final de la historia. Los gemelos sobrevivieron como cautivos en la casa de la exesposa de su padre y, con el tiempo, se convirtieron en piezas clave de la política romana. Cleopatra tuvo cuatro hijos en total: uno con Julio César, llamado Cesarión, y tres con Marco Antonio. Ella pertenecía a la dinastía ptolemaica, fundada casi 300 años antes por un general de Alejandro Magno, y había heredado el trono egipcio a los 18 años tras casarse, según la costumbre real, con sus propios hermanos menores.
La vida posterior de Cleopatra Selene, quien llegaría a gobernar como reina, es clave para entender cómo sobrevivió el legado de su madre hasta nuestros días. Te invitamos a leer la nota completa en National Geographic para conocer todos los detalles de esta fascinante historia.
Fuente: What Happened to Cleopatra’s Children With Marc Antony? (nationalgeographic.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: id-iom, BY-NC 2.0 (vía Openverse).
