La sinagoga egipcia que guardó tesoros bíblicos ocultos

La sinagoga egipcia que guardó tesoros bíblicos ocultos

Cuando los árabes conquistaron Egipto en el siglo VII, fundaron una nueva capital llamada al-Fustat, ubicada un poco al sur de donde después se construiría la ciudad de El Cairo. Ahí se establecieron distintas comunidades, incluida una judía, que con el tiempo levantó la Sinagoga Ben Ezra, el templo judío más antiguo que sigue en pie en la zona.

Como muchas sinagogas tradicionales, la Ben Ezra contaba con una genizah: un cuarto oculto donde se guardaban textos sagrados que ya no se usaban pero no podían destruirse porque mencionaban el nombre de Dios. En la mayoría de los casos, estos documentos se enterraban con el tiempo, pero en la Ben Ezra buena parte del material se quedó ahí, sin tocarse, durante casi mil años.

Con los siglos surgieron leyendas sobre serpientes venenosas y maldiciones que protegían el lugar, aunque eso no impidió que algunos viajeros europeos intentaran entrar. A finales del siglo XIX, un par de investigadoras escocesas, gemelas dedicadas al estudio de idiomas antiguos, llegaron a Egipto buscando manuscritos religiosos y terminaron acercándose al misterio de esta genizah, lo que abriría la puerta a uno de los hallazgos documentales más importantes de la historia moderna.

Te invitamos a leer la nota original de National Geographic para conocer cómo se descubrió finalmente este tesoro escondido.

Fuente: This Synagogue Held One of the Oldest Versions of the Bible in Greek (nationalgeographic.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.

Imagen: zeevveez, BY 2.0 (vía Openverse).