Durante miles de años, el cuerpo humano convivió con una comunidad de bacterias intestinales muy distinta a la que tenemos hoy en día. Según un reportaje reciente del New York Times, el microbioma —ese conjunto de microorganismos que viven en nuestro intestino y que influyen en la digestión, el sistema inmune e incluso el estado de ánimo— ha cambiado de forma significativa en muchas partes del mundo, sobre todo en las naciones industrializadas.
La investigación se apoya en estudios de comunidades como los hadza, un grupo de cazadores-recolectores de Tanzania, y los tsimane, pueblo indígena de la Amazonía boliviana que combina la caza, la pesca y la agricultura de subsistencia. Ambos grupos han mantenido estilos de vida más parecidos a los de nuestros ancestros, y por lo mismo, conservan microbiomas mucho más diversos que los de quienes vivimos en ciudades con dietas procesadas, antibióticos y altos niveles de higiene.
La pregunta que plantea el artículo es inquietante: ¿esta pérdida de diversidad bacteriana podría estar detrás del aumento de enfermedades crónicas, alergias y problemas digestivos que vemos en el mundo moderno? Aunque la nota original es breve, abre la puerta a un tema que cada vez cobra más relevancia en la ciencia: entender qué perdimos microbiológicamente al modernizarnos, y si es posible recuperar algo de esa salud intestinal ancestral.
Te invitamos a leer la nota completa en el New York Times para conocer más detalles de esta fascinante investigación.
Fuente: Was the Human Gut Healthier in Ancient Times? (rss.nytimes.com).
Imagen: IBM Research, BY-ND 2.0 (vía Openverse).
