Los perezosos se convirtieron en estrellas de las redes sociales gracias a videos y fotos donde turistas los cargan mientras el animal parece sonreír plácidamente. Sin embargo, especialistas en conservación advierten que esa imagen de ternura esconde una realidad mucho más cruel para estos mamíferos.
Según Cecilia Pamich, de The Sloth Conservation Foundation, los perezosos son animales muy sensibles que sufren estrés extremo cuando los manipulan, transportan o exponen al ruido y al contacto humano constante. De hecho, esa famosa ‘sonrisa’ que enternece a tantos usuarios en internet es solo un rasgo anatómico, pues estos animales carecen de los músculos faciales para generar expresiones. Incluso el característico ‘saludo’ que suele verse en fotos es en realidad una conducta defensiva para parecer más grandes ante depredadores.
Organizaciones como el Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW, por sus siglas en inglés) señalan que la popularidad de estas fotos ha normalizado interacciones que antes se consideraban inapropiadas, alimentando un mercado ilegal en países como Brasil, Perú y Colombia. Cada año, miles de perezosos son arrancados de los árboles —a veces junto con la tala del propio bosque— para venderse como mascotas exóticas o exhibirse en falsos centros de rescate. Las crías son especialmente vulnerables: muchas mueren antes de llegar a exhibirse, y las que sobreviven casi nunca logran adaptarse en cautiverio.
Por eso, guías y expertos recomiendan desconfiar de tours que garanticen avistamientos o presenten animales inusualmente dóciles, y optar por experiencias lideradas por conservacionistas que respeten la distancia y el hábitat natural de estos animales.
Te invitamos a leer la nota completa en National Geographic para conocer más sobre cómo disfrutar la fauna silvestre sin dañarla.
Fuente: Want to See a Sloth? Here's How to Do it Responsibly (nationalgeographic.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: Marika, BY-NC 2.0 (vía Openverse).
