En Estados Unidos crece de forma acelerada una red de cámaras con inteligencia artificial capaces de leer placas de carros, operada por una empresa privada llamada Flock. Según reportó la BBC, actualmente existen alrededor de 130,000 de estos dispositivos distribuidos por todo el país, y la mayoría son utilizados por corporaciones policiacas y agencias de seguridad locales para rastrear vehículos.
El sistema funciona identificando automáticamente las placas de los carros que pasan frente a las cámaras, generando bases de datos que permiten a las autoridades dar seguimiento a movimientos específicos. Aunque la empresa promueve esta tecnología como una herramienta útil para resolver delitos y localizar vehículos robados, su rápida expansión ha encendido las alarmas entre defensores de la privacidad.
De acuerdo con la investigación del equipo BBC Verify, cada vez más comunidades y organizaciones civiles en distintas partes del país han comenzado a manifestarse en contra de este tipo de vigilancia masiva. Les preocupa que la información recopilada pueda usarse para fines distintos a la seguridad pública, como el monitoreo de personas migrantes o el rastreo de quienes acuden a citas médicas, entre otros escenarios sensibles donde el manejo de datos personales podría prestarse a abusos.
El reportaje de la BBC, elaborado por Jake Horton con producción de Krystal Campos, expone tanto el alcance de esta red de vigilancia como las voces que exigen mayor regulación y transparencia sobre su uso. Te invitamos a consultar la nota original para conocer todos los detalles de este creciente debate en Estados Unidos.
Imagen: Tony Webster from Minneapolis, Minnesota, United States, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
