Un reciente deslave de tierra en Nepal ha puesto de nuevo el foco sobre los efectos del cambio climático en una de las regiones montañosas más vulnerables del planeta: el Himalaya. Esta cordillera, que se extiende por varios países de Asia como Nepal, India, China y Bután, alberga enormes reservas de hielo y suelo congelado permanentemente, conocido como permafrost, que actúan como una especie de «pegamento» natural que mantiene estables las laderas montañosas.
Según reportan científicos consultados para esta nota, el aumento de las temperaturas globales está acelerando el derretimiento tanto de los glaciares como del permafrost en la zona. Cuando este hielo se derrite, el terreno pierde estabilidad y se vuelve mucho más propenso a deslaves, inundaciones repentinas y otros desastres naturales.
Aunque los expertos todavía están analizando las causas específicas del deslizamiento de tierra ocurrido esta semana en Nepal, coinciden en que el patrón general es claro: entre más se calienta el planeta, mayor es el riesgo de que este tipo de tragedias se repitan con más frecuencia e intensidad en regiones montañosas de altura.
Te invitamos a leer la nota original completa en The New York Times para conocer más detalles sobre este fenómeno y sus implicaciones.
Imagen: europeanspaceagency, BY-SA 2.0 (vía Openverse).
