Si crees que Starbucks es sinónimo de café caliente, tal vez sea hora de actualizar esa idea. De acuerdo con un reportaje de la BBC, tres de cada cuatro bebidas que vende actualmente la cadena son frías, desde frappuccinos hasta las llamadas ‘dirty sodas’, una mezcla de espuma, jarabes y jugos que se ha vuelto tendencia entre los más jóvenes.
El fenómeno responde principalmente a los gustos de la generación Z, es decir, las personas nacidas entre 1997 y 2012. Según especialistas consultados por la BBC, estos consumidores buscan bebidas que puedan personalizar a su gusto, lo cual les da una sensación de control sobre lo que compran. Además, están dispuestos a pagar más si la bebida se ve especial, es más grande o tiene algún beneficio funcional, como proteína añadida.
Analistas de mercadotecnia explican que estas bebidas frías se han convertido en una forma de expresión personal, similar a la ropa o el color de cabello. Incluso comparan la popularidad de Starbucks con marcas de lujo accesible, donde el consumidor paga más por la imagen que por el contenido real de la taza.
Las redes sociales también influyen: un frappuccino de edición limitada inspirado en unicornios, viral en TikTok, aumentó la afluencia a tiendas de Starbucks hasta en 44%, según datos de la firma Placer.ai. Cadenas como Dunkin’ Donuts, McDonald’s y Taco Bell ya lanzan sus propias versiones frías para atraer a este público. En el Reino Unido, la tendencia es similar: los menores de 25 años compran más bebidas frías que calientes cuando salen de casa.
Si quieres conocer más detalles de esta transformación en los hábitos de consumo, te invitamos a leer la nota original de la BBC.
Imagen: andrewmaxedon, BY-NC-SA 2.0 (vía Openverse).
