El Instituto Trimbos, una organización de salud mental y adicciones con sede en Utrecht, Países Bajos (conocido también como Holanda), emitió una «alerta roja» luego de que varios usuarios entregaran en centros de análisis de drogas unas pastillas de éxtasis decoradas con la cara de Donald Trump. Los exámenes revelaron que contienen una cantidad muy alta de PMMA, una sustancia química parecida al MDMA —el ingrediente activo del éxtasis—, pero con un efecto retardado y menos estimulante, lo que hace más fácil que alguien consuma dosis adicionales pensando que la pastilla no le hizo efecto, elevando así el riesgo de sobredosis.
Las pastillas, de colores amarillo con azul y rojo con verde, tienen grabado el rostro de Trump de un lado y las palabras «Trump» y «NL» del otro. El instituto advirtió que su consumo puede provocar sobrecalentamiento corporal con consecuencias potencialmente fatales, además de náusea, aceleración del ritmo cardiaco y convulsiones horas después de haberlas ingerido. Hasta el momento, la vocera Anniek Groothuis señaló que no se han reportado muertes ni casos graves relacionados con estas pastillas.
Aunque producir, vender y consumir éxtasis es ilegal en Países Bajos, un reporte gubernamental de 2024 reconoció que sigue siendo una droga muy popular en fiestas: en 2022 la consumieron al menos una vez 550 mil personas. Curiosamente, no es la primera vez que la figura de Trump inspira el diseño de pastillas: en 2017, la policía alemana confiscó cerca de 5 mil tabletas color naranja con forma de su cabeza, promocionadas en internet con la frase «Trump hace las fiestas grandiosas otra vez».
Si quieres conocer todos los detalles de esta historia, no dejes de leer la nota original de la BBC.
Imagen: Grumpy-Puddin, BY 2.0 (vía Openverse).
