Pemba Dundu Tamang trabajaba junto a un equipo de unas 30 personas construyendo el revestimiento de concreto de un túnel para la planta hidroeléctrica Upper Trishuli 3B, en Nepal, cuando todo cambió en segundos. Contó a la BBC que primero sintió una ráfaga de viento tan fuerte que lanzó madera y desplazó maquinaria pesada; después, el agua del río Trishuli entró con violencia al túnel. «El agua venía detrás de mí y yo corría delante de ella», relató. Logró escapar corriendo cuesta arriba durante unos 20 minutos, casi inconsciente por el susto.
Las inundaciones repentinas de la semana pasada, provocadas por inestabilidad detectada previamente en un glaciar cercano, ya dejaron más de mil muertos y unas 4 mil personas desaparecidas en Nepal, según autoridades. Muchos de los desaparecidos son trabajadores de la red de túneles hidroeléctricos junto al río, adonde el ejército ha enviado equipos para bombear aire y continuar labores de rescate; hasta el martes se había logrado salvar a 119 personas, incluido un ciudadano británico.
Tamang perdió a seis familiares, entre ellos su madre y tres sobrinos; su compañero Itha Ghale perdió a ocho, incluida su hija mayor. Ambos temen que, si estos proyectos hidroeléctricos —que generan más del 99% de la electricidad del país— se detienen, la crisis económica se agrave aún más para las comunidades afectadas.
Te invitamos a leer la nota completa en la BBC para conocer más testimonios de esta tragedia.
Imagen: MTAPhotos, BY 2.0 (vía Openverse).
