El plan para revivir a los olmos con la enfermedad que los mató

El plan para revivir a los olmos con la enfermedad que los mató

Si alguna vez te has preguntado por qué tantas calles en Estados Unidos se llaman «Elm Street» pero ya no tienen ni un solo olmo, la respuesta está en una plaga que devastó a esta especie durante el siglo pasado. Se calcula que unos 100 millones de olmos americanos murieron en apenas 50 años a causa de la llamada enfermedad holandesa del olmo, un hongo transmitido por escarabajos de corteza que se originó probablemente en Asia, aunque se identificó por primera vez en los Países Bajos en la década de 1920.

El olmo americano es un árbol nativo del este de Norteamérica que puede vivir hasta 300 años y alcanzar los 80 pies de altura (unos 24 metros). Durante buena parte del siglo XX fue el favorito para sembrar en avenidas y parques por sus ramas frondosas, que formaban auténticos túneles verdes sobre las calles. También era clave para sostener las orillas de los ríos gracias a su tolerancia al frío y a los suelos inundados.

Ahora, un equipo de la organización The Nature Conservancy y del Servicio Forestal de Estados Unidos trabaja en un campo experimental en Vermont donde, paradójicamente, infectaron a propósito a más de 5,000 árboles jóvenes con el mismo hongo que casi extermina a la especie. La meta es identificar a los pocos ejemplares capaces de resistir la infección y usarlos para reproducir una nueva generación de olmos más fuertes, con la esperanza de recuperar, aunque sea parcialmente, el paisaje que esta especie dominaba antes de la epidemia.

Si te interesa conocer a detalle cómo funciona este experimento y qué tan cerca están de lograrlo, te invitamos a leer la nota completa en National Geographic.

Fuente: Inside the Longshot Experiment to Resurrect Elm Trees (nationalgeographic.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.

Imagen: Walter Baxter.