Entérate de los beneficios de la clorofila

Hablar de clorofila conlleva a pensar en la estrecha relación que tiene con las plantas, ya que es un pigmento verde presente en los vegetales. La clorofila es la encargada de completar con éxito la fotosíntesis, por lo que su importancia es fundamental.

Sin embargo, el vínculo entre las personas y la clorofila es muy desconocido, y es que pocos saben que la clorofila cuenta con propiedades muy beneficiosas para la salud del ser humano, tal y como han comprobado los especialistas. Si quieres saber para qué sirve la clorofila, los beneficios y cómo tomarla, te recomendamos que sigas leyendo este artículo.

Se trata de un compuesto que se encuentra principalmente en las plantas, pero también en ciertas algas y algunas bacterias. Sus dos principales funciones son las de aportar el color verde a los vegetales y, sobre todo, la encargada, junto a la luz, de llevar a cabo la fotosíntesis. Tiene una estructura parecida a la de la sangre en los seres humanos, aunque la clorofila contiene magnesio y la sangre hierro.

Las propiedades a destacar de la clorofila son las siguientes:
Antioxidante: los altos niveles de vitamina A, C y E convierten a la clorofila en un poderoso antioxidante para nuestra salud.

Antiinflamatoria: las propiedades antiinflamatorias de la clorofila hacen que esta sea una sustancia importante en ciertos tratamientos como, por ejemplo, el de la artritis. Esta actúa y combate el crecimiento de las inflamaciones provocadas por determinadas bacterias.

Desintoxicante: si andas en busca de remedios caseros que ayuden a oxigenar todo el organismo (sangre y células), debes saber que la clorofila es la sustancia perfecta. Así pues, podemos decir que la clorofila mejora el funcionamiento de los órganos.

Desodorizante: cabe destacar que la clorofila también combate las bacterias de la boca, favoreciendo un mejor aliento.

Tratamiento para la artritis: Como se ha expuesto anteriormente, al ser un compuesto antiinflamatorio, la clorofila es muy eficaz para frenar el aumento de inflamaciones producidas por diferentes bacterias. Esta sustancia es especialmente eficaz para el tratamiento de la artritis.

Facilita la digestión: Esta sustancia mejora las digestiones y facilita el trabajo de la flora intestinal. Dicho de otra forma, la clorofila es muy eficaz contra el estreñimiento.

Mejora el sueño: La clorofila suele estar recomendada para aquellas personas que tienen problemas a la hora de conciliar el sueño. Esto se debe a que es una sustancia con propiedades calmantes que ayudan a reducir los nervios y algunos síntomas de la ansiedad de forma natural.

Fortalecimiento de los huesos: La clorofila contribuye al crecimiento y al posterior mantenimiento de los huesos. Al contener magnesio, esta sustancia tiene un efecto directo sobre nuestros huesos.

Oxigena la sangre: La clorofila oxigena nuestra sangre, lo que significa que mejora el transporte de las células a través de nuestro organismo. Esto, claramente, tiene repercusiones muy positivas en el estado de nuestros órganos vitales como, por ejemplo, el corazón.

Combate los desbarajustes hormonales: La clorofila contiene vitamina E que aporta propiedades antioxidantes, algo que la convierte en un estímulo para la fabricación de hormonas masculinas (testosterona) y femeninas (estrógenos).
Otros beneficios de la clorofila que debes tener en cuenta son los siguientes:
Mejora el rendimiento físico porque favorece la tonificación y la relajación muscular.
Disminuye los triglicéridos y los niveles de colesterol.
Contribuye a conservar y mejorar la memoria.
Erradica la caspa fácilmente aplicándola sobre el cabello y con un posterior enjuague.
Al ser desintoxicante, facilita la eliminación de cálculos.
Refuerza el sistema inmunitario, siendo un gran remedio para personas que tienen las defensas bajas.
Una vez sabes para qué sirve la clorofila y cuáles son sus beneficios, te interesará saber cómo tomarla. La manera más sencilla de consumir esta sustancia, y la más recomendada por los expertos en nutrición, es mediante el consumo de vegetales verdes.

Teniendo en cuenta esta premisa, te recomendamos consumir, entre otros alimentos, lechuga, espinacas, perejil, rúgula, berro, acelga, apio, pimientos y espárragos. Además, debes saber que el consumo crudo de estos productos es preferible a los cocinados, pues así se mantienen las cantidades originales de clorofila en un alimento. Nuestra recomendación es que incluyas y varíes estos alimentos en tu dieta y que los mezcles con fruta para consumir batidos para el almuerzo.

Por otro lado, si te preguntas cómo tomar clorofila y que esta haga efecto rápidamente, debes saber que los complementos de clorofila pueden convertirse en tus mejores aliados. En herbolarios y otras tiendas especializadas encontrarás clorofila en polvo, wheatgrass (hierba de trigo), clorofila líquida o bien cápsulas de clorofila.

Ya conoces todos los beneficios de la clorofila, sin embargo, existe algún efecto secundario si no se toma bien, sobre todo si nos excedemos en las cantidades. Te contamos de dos posibles efectos secundarios que deberías tener en cuenta antes de hacer uso de este producto:
Problemas estomacales: al combatir el estreñimiento, la clorofila aumenta considerablemente las deposiciones. De esta forma, puede provocar diarrea e incluso deshidratación.

Picores e irritaciones: este efecto secundario puede darse, sobre todo, si haces uso de la clorofila como tratamiento tópico. Una mala aplicación o un exceso de este producto podría provocarte irritaciones y picores en la piel, así que recuerda ser precavido con su consumo.

No tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico, por ello te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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