Denise Cosco, una mujer italiana que se convirtió en símbolo de resistencia contra el crimen organizado tras testificar contra su padre en el juicio por el asesinato de su madre, murió el fin de semana en un hospital de Roma luego de ser encontrada gravemente herida. Tenía 35 años, la misma edad que su madre, Lea Garofalo, cuando fue asesinada en 2009.
Garofalo se había convertido en testigo protegida del Estado italiano contra la ‘Ndrangheta, una de las organizaciones mafiosas más poderosas del sur de Italia, con fuertes lazos familiares entre sus integrantes. Su esposo, Carlo Cosco, la engañó para verse en un encuentro, ordenó que la estrangularan y luego desapareció su cuerpo. Años después, gracias al testimonio de uno de los responsables, la policía recuperó fragmentos óseos y un collar que Denise identificó como de su madre.
Durante el juicio, Denise declaró desde atrás de una pantalla protectora, describiéndose como una «orgullosa testigo de la justicia». Sin embargo, quienes la conocieron aseguran que después vivió una lucha constante contra problemas de salud mental y adicciones, además de haber retomado contacto con su padre en prisión en años recientes.
Organizaciones antimafia italianas señalan su muerte como evidencia de que romper con estas estructuras criminales deja heridas profundas y duraderas, incluso para quienes logran cambiar de identidad y vivir bajo protección estatal. Las autoridades ya abrieron una investigación para descartar que alguien la haya incitado a quitarse la vida.
Te invitamos a leer la nota original de la BBC para conocer más detalles de esta historia.
Fuente: Tragic death of woman who testified against father in notorious mafia murder of mother (feeds.bbci.co.uk). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: Christopher JL, BY-NC-ND 2.0 (vía Openverse).
