¡No cometas estos errores en tu rutina facial!

Aunque día a día la información que vemos en internet cada vez es más amplía, aun muchas cometen ciertos errores en la rutina facial diaria. A lo mejor son pequeñas las cosas o pasos que se pasan por alto, pero sin duda alguna, estos son los que marcan la gran diferencia.

En nuestra rutina de limpieza, siempre tratamos en lo más posible de llevar un ritmo correcto, es por ello, que siempre adquirimos y probamos distintos productos de maquillaje, lavamos a cada cierto tiempo nuestro cutis, nos hidratamos el rostro, entre otras cosas más.

Pero, con el paso de los años, a lo mejor algunos de estos hábitos no son tan buenos, lo mejor que podemos hacer es mejorarlos de la siguiente manera:

No cambiar la toalla de la cara con frecuencia:

Lo recomendable es que usemos una toalla específica para nuestro rostro. Pero, muchas veces olvidamos cambiarla o lavarla y la usamos en continuidad y esto además de ser antihigiénico es dañino para nuestro cutis. Con tanta humedad que se acumula, puede ser la cuna perfecta para las bacterias y hasta para el hongo.

Es de suma importancia ponerla a secar luego de cada uso y reemplazarla siempre y cuando sea necesario. Pues, nos puede producir un brote de acné gracias a dichas bacterias.

Olvidar hidratar la piel grasa

Es completamente erróneo pensar que, por tener la piel grasa es pecado hidratar nuestro cutis. Pero, se ha comprobado que el no hidratarla también puede ser la causante de esos molestos granitos o espinillas que brotan.

Esto es debido a la resequedad de la piel. Al no estar humectada tiende a inflamarse provocando la segregación de más sebo, lo que es igual a más acné.

Lo ideal y más apropiado es usar un producto dermatológico especializado en nuestro tipo de piel ¡Pide ayuda a un profesional!

No ducharnos luego de una actividad física

Este es un error muy común, quizá sintamos mucho cansancio y lo que queramos es descansar, pero lo recomendable es ducharnos bien luego de cada entrenamiento para eliminar la capa de sudor que se ha generado. Para tener una piel más sana, se puede utilizar un jabón antibacteriano.

No limpiar nuestro maquillaje

En muchos casos, siempre estamos tan ocupadas que no podemos limpiar correctamente nuestras brochas. Quizá por el trabajo, los estudios o el hogar no nos paremos a dedicarle unos minutos de limpieza a nuestras brochas o esponjas de maquillaje y esto es un grave error.

Su uso frecuente, al igual que los productos y las mismas bacterias de nuestra piel, tienden a acumularse hasta el punto de dañar nuestro rostro.

No sólo esto, con las limpiezas frecuentes ayudarás a darle más vida a tus utensilios de cosméticos, luciendo siempre como nuevos. Además esta es una manera de prevenir y contrarrestar el brote de acné.

Así que, si sueñas con una piel lisa, sana y reluciente ¡No te olvides de este importantísimo paso!

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