En 2002, Sarah Schafer, una médica de la zona de San Francisco, empezó a sentir mareos, dolores articulares, niebla mental y un cansancio tan fuerte que apenas podía mantenerse de pie más de cinco minutos. Después de siete años prácticamente confinada en cama, le diagnosticaron síndrome de taquicardia postural ortostática, conocido como POTS, un trastorno del sistema nervioso autónomo que regula funciones involuntarias como el ritmo cardíaco, la respiración y la digestión. Poco después también le diagnosticaron síndrome de Sjögren, una enfermedad autoinmune que suele causar sequedad en ojos y boca, aunque en realidad provoca síntomas mucho más amplios.
Casos como el de Schafer han llevado a los especialistas a notar una conexión curiosa: quienes padecen POTS tienen muchas más probabilidades de recibir, antes o después, un diagnóstico de enfermedades autoinmunes como lupus o tiroiditis de Hashimoto. Se calcula que esto ocurre en una de cada cinco personas con POTS. Y el vínculo funciona en ambos sentidos, pues quienes ya tienen un trastorno autoinmune también son más propensos a desarrollar problemas del sistema nervioso similares al POTS. Este patrón se repite en condiciones parecidas, como el COVID largo y el síndrome de fatiga crónica, todas ellas consideradas enfermedades crónicas asociadas a infecciones.
Aunque los expertos dudan que el POTS llegue a clasificarse formalmente como enfermedad autoinmune —porque se manifiesta de forma muy distinta en cada paciente—, entender por qué se parece tanto a una podría ser clave para desarrollar tratamientos más eficaces. Las teorías actuales apuntan a que infecciones o inflamaciones prolongadas podrían confundir al sistema inmunológico y hacer que ataque al propio cuerpo.
Si quieres conocer a fondo la investigación detrás de esta conexión, te invitamos a leer la nota original en National Geographic.
Fuente: Why Do POTS and Long COVID Look So Much Like Autoimmune Disorders? (nationalgeographic.com). Versión en español elaborada con asistencia de IA.
Imagen: Autor desconocido, CC0 1.0 (vía Openverse).
