REMEDIOS CASEROS

Para artritis y reumatismo:
Poner dos pastillas de alcanfor en un litro de alcohol. Dejarlo reposar de 3 a 5 días, moviéndolo una vez al día para que se mezcle bien. Aplicar sobre las partes inflamadas o adoloridas.

Para el ácido úrico:
Hervir en medio litro de agua tres hojas de almendro, junto con tres hojas de aguacate. Tomar como agua de tiempo por 15 días o más. Se recomienda también tomar mucha agua y evitar las carnes rojas.

Para callos y mezquinos o verrugas:
Moler dos dientes de ajos. Agregar unas gotas de aceite de ricino, hasta formar una pasta. Aplicarla sobre el callo o el mezquino antes de acostarse. Cubrirlo con esparadrapo y quitarlo al día siguiente con agua tibia. Repetir las veces que sea necesario.

Para inflamación de las glándulas amígdalas:
Poner en un vaso de agua tibia, una cucharada de rábano picante rallado, una cucharada de miel de abeja y una cucharada de clavo de olor molido. Revolver bien y beberlo a sorbos. Además es bueno hacer gárgaras con agua de sal tibia.

Para caspa y caída de cabello:
Hervir por diez minutos un pedazo de corteza de sauce llorón en un litro de agua. Usarlo como último enjuague después de lavarse el cabello. Hacerlo 2 ó 3 veces por semana.

Para estreñimiento o estitiquez:
En un litro de agua hervir dos cucharadas de hojas de ortiga, dos cucharadas de perejil y tres cucharadas de linaza o semillas de lino. Tomar una copita en ayunas, otra al mediodía y otra al acostarse, durante 15 días.

Para el lumbago o dolor de rabadilla:
Partir a lo largo una hoja de tuna de caite. Dejarla al sereno toda la noche. Por la mañana, colocarla sobre la parte adolorida durante unas 2 ó 3 horas. Hacerlo todos los días hasta que el dolor desaparezca.

Para los riñones:
Hervir en un litro y medio de agua la cáscara de dos limones dulces. Dejarlo en el fuego hasta que quede en un litro. Tomar como agua de tiempo por un mes o más.

Para sangrado por la nariz:
Picar unas hojas de perejil y hacer con ellas dos bolitas. Poner una bolita en cada hueco de la nariz para detener el sangrado.

Para el papalomoyo:
Mezclar una onza de óxido de zinc, dos onzas de miel de abeja y tres claras de huevo, hasta formar una pasta. Aplicar sobre la llaga una o dos veces al día, hasta que sane.

Para mal olor de pies y axilas:
Lavarse pies y axilas o sobacos con jugo de limón ácido criollo con una pizca de sal. Hacerlo todos los días, al acostarse y por la mañana. Además, se pueden hervir en un litro de agua dos cucharadas de hojas de ortiga, dos cucharadas de llantén y dos cucharadas de perejil. Tomar media tacita cuatro veces al día durante 15 días.

Fuente: Libro Almanaque Escuela para Todos