Salud

El apio como planta medicinal

Fresca, jugosa y deliciosa, esta verdura tiene además una larga lista de nutrientes que benefician la salud, pero ten cuidado con sus contraindicaciones

De largo tallo, pequeñas hojas, color verde, así como un fresco y crujiente sabor, el apio es una de las verduras más versátiles de la cocina. Se puede comer crudo como guarnición, cocido para sazonar platillo e incluso licuado en jugos y demás bebidas.

Lo que no muchas personas saben es que el consumo del apio aporta una gran cantidad de nutrientes que pueden ayudar a prevenir y combatir, como auxiliar, distintos malestares.

Su uso en la cocina viene de la antigüedad, los egipcios y los griegos lo consagraban a las divinidades. Los romanos lo consumían en los banquetes funerarios depositando manojos de apio en las tumbas. En la Edad Media, se potenciaron sus propiedades culinarias y curativas.

Propiedades medicinales del apio

Si bien el apio no es una fuente importante de energía, ya que después del pepino es la hortaliza con menor valor energético, su consumo resulta saludable e hidratante.

Esta verdura está compuesta principalmente por agua, por vitaminas A, B, C y K, así como ácido fólico, fibra, calcio, sodio, fósforo folatos, y potasio, principalmente.

En consecuencia, el consumo constante del apio puede ayudar a bajar de peso e incluso puede reducir el apetito. También ayuda a regular los movimientos intestinales, evitando así el estreñimiento.

Al apio contiene pequeñas cantidades de furanocumarinas biológicamente activas que pueden actuar en la prevención del cáncer. Y que también se han utilizado en el tratamiento de algunas enfermedades de la piel como el vitíligo y la psoriasis.

Esta verdura destaca por sus propiedades antioxidantes. Es decir, que es capaz de retardar o prevenir la oxidación de otras moléculas evitando el envejecimiento prematuro y las enfermedades cardiovasculares.

También se le conoce por ser un bien diurético, por lo que aumenta la secreción y excreción de orina. Por lo que resulta efectiva para afectaciones renales, estimulando la depuración del organismo, eliminando el ácido úrico y otros residuos tóxicos.

Asimismo, el apio favorece una buena digestión y se usa contra trastornos digestivos, como la diarrea, el vómito, el empacho, lombrices y otros malestares.

Durante la menstruación, esta verdura ayuda a que baje la regla, mientras que en la lactancia disminuye la producción de leche. Incluso, el apio contiene un químico que reduce los niveles del colesterol dañino y la presión arterial.

Efectos secundarios del apio

El apio no debe consumirse en caso de afecciones renales agudas, tampoco durante el embarazo o si se padecen trastornos como cistitis. Además, se pueden sufrir reacciones alérgicas por su consumo.
Cabe mencionar que si se está usando ésta y cualquier otra planta como auxiliar ante un padecimiento, lo mejor es hacérselo saber al médico.

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